~COLLE BLACKWOOD~
La tregua empezó mal.
No porque no quisiéramos cumplirla —al menos no yo—, sino porque estar con Harper, a solas, trabajando codo a codo, era infinitamente más difícil de lo que había anticipado.
Caminábamos por el sendero que se abría hacia los corrales del este. El sol ya estaba alto, el aire seco del outback levantando polvo a cada paso. Yo iba unos pasos delante, marcando el ritmo sin darme cuenta, hasta que escuché el sonido irregular detrás de mí y me obligué a frenar