~SHELIA~
Estar de vuelta en sus brazos y saber que, probablemente, nunca más íbamos a tener que separarnos era lo más maravilloso del mundo.
Sintiéndome a punto de explotar por la intensa emoción que me embargaba, envolví fuertemente mis brazos alrededor de su cuello y mis piernas alrededor de su cintura, cuando sus manos me sujetaron por los muslos y me alzó del suelo y comencé a besarlo por todo el rostro y en la boca, devorando sus labios con voracidad, como tantas veces había querido hace