~AARÓN~
Durante un segundo el mundo pareció quedarse en silencio dentro del despacho. Las palabras de mi padre quedaron suspendidas en el aire como un disparo que acababa de resonar en mis oídos.
«Un asesino de mierda que se ha atrevido a atentar contra la vida de mi hijo.»
Sentí cómo la sangre se me helaba en las venas.
El miedo me atravesó primero, rápido y punzante. Mi corazón dio un salto brutal en el pecho mientras mi mente buscaba desesperadamente una salida, una explicación, una mentira,