Mundo de ficçãoIniciar sessão—Excelente, ven. Vamos a tomar un taxi. —me dice.
—¿A dónde iremos? —pregunto con una ceja alzada.
—Camina, no te mataré ni nada por el estilo. —bromeó.
Rodé los ojos y sin esperar más, comencé a caminar. Nos paramos en la acera y tomamos el primer taxi que cruzó. Ancel le pasó un pequeño papel con la dirección alegando que si no sé a dónde vamos la sorpresa será mejor.
Ya me estaba cuestionado por qué demonios decidí hacerle ca







