Mundo ficciónIniciar sesión—Marcus, por Dios —sonrío—. Tú mismo me dijiste sus nombres, —miento—. Ambos nombres —recalco eso—. ¿No te acuerdas?
Créetelo, créetelo, créetelo.
—Creo que sí me acuerdo —contesta, no parece muy convencido y me mira con los ojos entrecerrados.
—En ese caso, ¿por qué no vamos a tomar algo al bar? —propone Ivone, se ve que es muy simpática.
—No puedes tomar alcohol —le dice Marcus.
Intento disimular mi conmo







