Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl conde me gana tamaño por unos seis centímetros, aprieto los labios.
Sus ojos me detallan.
—¿No podría usted estar interesada en mi? —pregunta.
—No. —respondo de inmediato, y totalmente segura, si hubiera llegado unas semanas antes de seguro hubiera llamado mi atención, pero un ruso llegó primero y es a él a quien le pertenece mi corazón.
—¿Me considerara po







