Mundo de ficçãoIniciar sessão—¿Acaso perdiste la cabeza? —tiene los ojos muy abiertos.
Es lo primero que dice después de unos segundos de silencio.
—No me regañes, sé que fue una imprudencia, pero no es tan malo como parece —me mira como si me hubiera vuelto loco.
Y a veces creo ya estoy más que loco que de costumbre.
—¿Se lo has dicho?
—No.
—Tienes que hacerlo, creo que hay tiempo para evitar cualquier... Error —exclama.
—No, no le diré nada —niego.







