Mundo ficciónIniciar sesiónEl sonido de los disparos aumenta, el moreno sale corriendo y yo bajo el cierre de mi pantalón para sacar mi arma.
Corro por dónde se fue el moreno, el sonido de las balas es más nítido, y cuándo llego al despacho, veo a André, sacando armas.
—¡Preciosa! —se da cuenta de mi presencia, frunce su ceño cuando ve el arma en mi mano—. No preguntaré, solo toma esto, han aparecido unos hijos de puta que quieren mi cabeza, hay que darles pelea.







