Punto de vista de Ariana
Sentía la luz de la mañana filtrándose por las cortinas. Abrí los ojos con un bostezo cansado, extendiendo las manos hacia la mesita de noche mientras mis dedos buscaban a tientas el móvil para ver la hora. Al poco rato, el teléfono se encendió y, al mirar la pantalla, se me aceleró el corazón.
Entrecerré los ojos mientras miraba la pantalla. Eran las 10:00 de la mañana. El pánico me invadió. Sabía que no conocía suficientes detalles sobre este trabajo, pero sabía que l