93. Una conversación
Benjamin
Poco a poco, siento la conciencia regresar, como si emergiera de un largo y profundo sueño. Mi mente está nublada, pero lentamente los sonidos a mi alrededor comienzan a volverse nítidos y a tener sentido. Siento la suavidad de una sábana bajo mí y el toque delicado de una mano sosteniendo la mía.
Abro los ojos lentamente y me encuentro con Ravenna, sentada en un sillón al lado de la cama, con los brazos apoyados sobre el colchón, sosteniendo mi mano con firmeza. Su rostro está pálido