92. Una nueva realidad
Ravenna
Abro los ojos lentamente, aún algo somnolienta, y me encuentro envuelta por la penumbra de la habitación. El insistente timbre del teléfono rompe el silencio, devolviéndome a la realidad. Mi corazón se acelera al ver el nombre de Celine parpadeando en la pantalla. Incluso antes de contestar, un mal presentimiento se instala en mi pecho, como si algo terrible estuviera a punto de suceder.
Miro alrededor del cuarto y me doy cuenta de que Benjamin no está en ningún lado.
Contesto la llamad