83. Información
Ravenna
La ira de Benjamin flotaba en el aire, como una tormenta inminente a punto de desatarse sobre mí. Sentía su furia como si mi propia piel ardiera en llamas, dejándome angustiada e inquieta. Jordan, siempre vigilante, me observaba de cerca, tratando de calmar mi torbellino interior con una mirada compasiva.
—¿Qué sientes, loba? —me preguntó, y respiré hondo, intentando calmar todo mi ser.
—Benjamin está perdiendo el control —intenté jalar aire, que parecía faltarme en los pulmones—. Mason