250. Convocatoria
Benjamin
El sueño profundo que me envolvió fue un respiro en una noche interminable de ansiedad y miedo. Ravenna estaba entre mis brazos, la tensión en sus músculos finalmente relajada, su rostro suavizado por el agotamiento. La habitación a nuestro alrededor permanecía en silencio, la tenue luz del amanecer colándose por las cortinas. Esta era la rutina que deseaba para nosotros, el futuro que había soñado desde que la conocí.
El descanso fue interrumpido por golpes fuertes en la puerta. El so