El trayecto al hotel fue tranquilo. Chloe no podía dejar de acariciar la gargantilla que Dante le había obsequiado; realmente era hermosa y le había encantado.
- ¿Tanto te gustó? -preguntó Dante al ver que ella sacaba su teléfono y empezaba a tomarse fotografías donde la gargantilla era el protagoni