Dante llegó en ese momento en compañía de Aleksei Volkov, quien se había quedado afuera atendiendo un par de llamadas.
- Dante, tienes que ser el padrino de los trillizos Volkov -soltó Ivanna en cuanto lo vio entrar.
- Si cuando pensé que era uno dije que no, ¿qué te hace pensar que ahora que sé q