Dante llevó a Chloe al puerto. Al principio, ella pensó que sería otro simple viaje en yate, pero ese era solo el comienzo de la cita. Subieron a la embarcación y se acomodaron en la borda, dejando que la brisa suave les golpeara el rostro mientras el sol estaba en su punto perfecto.
- ¿A dónde vamo