Dante levantó la mirada al escuchar la risa de Chloe e Ivanna, trago saliva al verla en traje de baño de una sola pieza color blanco que contrastaba de forma deliciosa con su piel.
Era una tortura visual para él, tenía un escote con una abertura central en forma de “ojo de cerradura”, el corte de pierna alta estilizaba sus caderas y hacia que sus piernas se vieran largas. Su cuerpo resalta exquisitamente, sus tetas se veían de infarto y Dante sentía la urgencia por verla de espaldas, solo para confirmar que sus nalgas eran tan perfectas como el resto de ella.
- Ah, imbécil, cogiéndote a otras teniendo a semejante mujer como esposa- Gruño el abuelo levantándose de su asiento.
Dante no dijo nada solo mantenía su mirada directa en ella.
- ¿Cuándo se volvió tan sexy? – susurro, devorando cada parte de su cuerpo.
No podía siquiera apartar su mirada de ella, Chloe, la esposa que había ignorado por tantos años poseía un cuerpo de infarto, un cuerpo que tardo mucho tiempo en reconocer.
******