El regreso a la mansión Montenegro fue silencioso. Dante no tenía el interés de saber lo que paso en el despacho con Camila Borges, tampoco tenía un interés monetario porque Chloe tomará el control de la empresa Borges, pero si sabía que, si ella tomaba tal control, en un año cuando se divorciaran, ella podría valerse por sí mismo.
Al llegar, bajaron del auto sin decir una palabra. Chloe caminaba distraída, ahora aparte de su venganza contra Dante Montenegro por su infidelidad, el peso de la fa