Mundo ficciónIniciar sesión¡Mierda, mierda y mierda!, salgo a la pantalla principal y vuelvo a apagarlo. Sé que esto tendrá consecuencias, pero repararé en ello en el momento.
Minutos después, terminando de arreglarme, coloco mis pulseras en la muñeca y calzo mis pies. La puerta se abre, y Kerem entra con varias bolsas en su mano.
—No quise ir al restaurante del hotel, sé que por aquí vendían estas







