Esmeralda estaba desnuda sintiendo inmenso placer e impaciencia por todo lo que Kenton hacía para excitarla. Él no dejaba centímetro de su cuerpo sin explorar con su boca ni tampoco con sus manos. Moría porque él comenzara de una buena vez y acabara con la tortura deliciosa a la que era sometida.
"-Por favor que empiece ya"- Gritaba en su mente porque cada vez que él amenazaba con comenzar finalmente volvía a besarla y a explorarla
Después de interminables minutos y dos orgasmos, Kenton se