A la salida del salón de juegos solo los niños estaban felices. Esmeralda no lo había pasado tan mal con Kenton debido a que él no hacía comentarios. Sus miradas eran de pura adoración y deseo, eso la incomodaba pero agradecía no recibir propuestas indecentes de su parte.
Lourdes por su parte había escuchado las múltiples virtudes del vicepresidente comparándose con Romeo y eso le había fastidiado el momento. También había recibido comentarios que la hacían ruborizar hasta las orejas, pero lo