Brak
“¡AARRRGGGHHH!!!” Gritó Leonardo y se despertó de golpe de su desmayo.
Abrió los ojos de par en par, jadeando. Leonardo miró a su alrededor. Ahora se encontraba en una habitación oscura, iluminada únicamente por una luz situada en la parte superior central, justo encima de su cabeza. Leonardo intentó levantarse de la silla en la que estaba sentado, pero enseguida se dio cuenta de que tenía las manos atadas a la espalda y unidas a la silla.
“¡Maldita sea! ¡Soltadme! ¡Soltadme!” Gritó Leonar