Mundo ficciónIniciar sesiónEl peso de mis párpados era como el del plomo fundido. El mundo a mi alrededor no era más que un murmullo distante de relojes de pared y el goteo rítmico del suero que se filtraba en mis venas. Abrí los ojos con una lentitud dolorosa, y lo primero que vi no fue la opulencia del salón de mi padre, sino la silueta de un h







