La indecisión en mis ojos fue captada por la señora Constanza así que decidió llevarme adentro de la propiedad, nos sentamos en la sala de estar y ella pidió que nos trajeran café con galletas.
_ Bien, quiero que me digas qué es lo que sucede _ ella cruzó sus piernas con elegancia _ soy consciente de que quizás no me tengas una enorme confianza para contarme toda tu vida pero puedo leer los ojos y los tuyos son de completa indecisión, si es por el pago podemos resolverlo solo tienes que hablar.