_ En conclusión me estás negando lo que tú un día me pediste y yo accedí a dartelo sin ningún problema, solamente quieres vengarte de mí cuando no hice nada malo ni tampoco actué con mala fe. Merezco ser feliz y lo sabes.
_ No querida, tú no mereces ser feliz _ él sujetó mis mejillas con fuerza _ mereces ser igual de desgraciada que lo fui yo, me encargaré de arrastrarte al infierno en dónde vas a suplicar la liberación de tu alma y no la vas a tener, nunca te voy a perdonar que me ocultarás lo