Mundo ficciónIniciar sesiónNo me contento, así que, nos damos un leve beso antes de subir al auto donde él abre la puerta para mí, sin importarle la mirada de los curiosos que susurran entre sí.
— Es mi esposa y espero que no hagan comentarios tontos o realmente lo van a lamentar. — advierte Eydran sin importar que le está hablando a mis compañeros de trabajo.— ¡Eydran!— ¿Qué pasa? Que se enteren que eres mi mujer y q






