Mundo ficciónIniciar sesiónNo sé qué locura está haciendo esta mujer, pero, a juzgar por el enojo en la voz de Eydran, no es chistoso. Por eso, dejo de moverme, para enfrentarme al hombre que parece golpear las puertas con fuerzas con el fin de encontrar a su traviesa madre.
— Vamos, no podemos quedarnos en un solo lugar o podría encontrarnos. — dice ella y yo niego.— No sé si esto le resulta demasiado divertido o…— Me gusta porque






