Aria vivo tranquila algun tiempo, pero pasados los 23 años, supo que Leonardo la estaba buscando y se encontraba cerca. De un día para otro, su padre, el hombre que se había olvidado de ella por años, apareció y la movió de monasterio, haciendo de ello una actividad común. Romano disfrutaba de dejar pistas para que Leonardo creyera que estaba cerca y cuando así lo creía, el hombre movía a su hija, era una especie de venganza por lo sucedido en el pasado.
El hombre nunca pudo superar que su famil