Una vez que Massimo y Guadalupe salieron del salón donde fue la boda, llegaron a la mansión. Guadalupe se sintió extrañada por el silencio sepulcral con el que había viajado, además de que para lo único que abrió la boca Massimo fue para decirle que la luna de miel se había cancelado.
Llegaron a la mansión, Massimo bajo del auto y se adelanto para entrar a la casa sin voltear siquiera a ver a Guadalupe que aun estaba dentro del auto, ella abrió la puerta, aun traía el ramo de novia, lo vio subi