Valeria se acercó por último a una de las mujeres más importantes en su vida en Lazio.
Emma Fiore, la mujer que la adoptó casi como su hija, si bien ambas hicieron migas y se volvieron una familia en los 3 años en que estuvo casada con Massimo, su amistad era mucho más fuerte que ello, pero…
Emma había decidido quedarse con los D’Angelo para cuidar de los niños, ella decía que ya estaba vieja para iniciar de nuevo en otro lugar que no fuese su bella Italia; además, ella tenía a sus bellos hijos