Valeria miraba cómo su esposo jugueteaba con sus hijos mientras ella tomaba una taza de café, por su lado, Marco no se percataba de que ella lo miraba. Ella no solo lo miraba, recordaba, se perdía en un pasado juntos o separados, un pasado que, si se iba desde su niñez, la cual le dolía al igual que si recordaba su adolescencia.
Toda la vida que pasó junto a su padre no había sido más que un completo recordatorio de que ella vivió, pero su madre murió. En ocasiones se ponía a pensar si su padre