Abigail Miller
Entro en el despacho de Vadim para saber cómo ha seguido, anoche no logró conciliar el sueño y me ha tenido preocupada, no es para menos que no pueda dormir.
—¿Mucho trabajo? — me siento sobre su rezago.
—Sí, estoy tratando de sacar lo que tengo acumulado, entre el trabajo y los problemas, voy a terminar loco — alboroto su cabello.
—Hoy estás… sexy — sonríe.
—¿Tú dices? Me siento todo lo contrario a sexy.
—Es rato verte trabajar en pijamas — se comienza a reír.
—Ah, bueno, había