Su padre, el gran Amador García pocas veces se ha dignado a invitarlo a tomar un trago y menos para platicar de temas sentimentales. Es el menos indicado para dar consejos de amor, sobre todo si eso tienen que ver con la mujer que más odia; Amber.
—Sé que no soy un adolescente. —Se apresura a decir como leyendo sus pensamientos. —Pero tengo experiencia en el amor y puedo escucharte sin juzgar, siempre lo he hecho; soy como un sacerd