—¿Exactamente en donde estaban?—cuestiona la voz de Anna por el auricular de mi teléfono móvil, se escucha nerviosa y no es para menos, ella no es el tipo de chica que hace este tipo de cosas, escabullirse para entrar a hurtadillas en la habitación de un chico, pero no cualquiera y por supuesto no uno que sea exactamente especial, sino más bien peligroso, ha demostrado que no tiene ni siente compasión por el sexo más débil, por lo que mi amiga también esta en riesgo de sufrir lo mismo que yo— n