—¿Estás hablando enserio? —cuestiona Anna perpleja.
—Si—asevero un tanto emocionada, pero mis mejillas se enrojecen al darme cuenta de esa emoción, como si esperara algo, un milagro, pero aunque esas cartas tuviesen información importante, no cambiarian el hecho de que Aidan y yo estamos destinados a no estar juntos.
—¿Sabes donde estan? —cuestiona Brian de repente, su pregunta me sorprende ya que ha sido él, quien me ha dicho desde que lo supo, que debo marcar limites, darme cuenta de que par