Continuo aseando algunas oficinas de los colaboradores de mi tía Moira, entre ellas la del mayordomo Thomas York e incluso del chef Carlo. No veo a mi amiga en todo el día, incluso a la hora de la comida, esta vez mi tía me lleva consigo a su oficina, donde ambas disfrutamos de nuestros alimentos en silencio.
Mezclo lo que queda del caldo de pollo dentro de mi plato y elevo la mirada para mirar de reojo a la hermana de mi madre. Tiene la vista puesta sobre un par de documentos y por primera vez