Restriego el piso sin fuerzas, mi cuerpo aún sufre los efectos secundarios de aquella droga, pero intento no quejarme y tratar no pensar más en eso. Me siento fuera de lugar, es decir, no hay nadie con quien pueda charlar, solo estoy yo. Pienso que ser retirada de mi grupo de trabajo es tan solo otro tipo de castigo para evitar que me reúna con mi amiga Anna, aunque mi tía se mostró en cierto modo comprensiva, su método de castigo es mucho más severo de lo que crei, pero supongo que lo merezco