Mundo ficciónIniciar sesiónTenía mucho mal genio por su actitud arrogante y posesiva; así que llegó la noche y decidí irme a dormir con mi pequeña Mari dejándolo solo en la habitación principal. La niña estaba feliz de estar en mis brazos, ignorando el desastre que se estaba formando por fuera de nosotras dos. Me dormí en sus brazos, amaneciendo el otro día con uno de sus pies en mi cara mientras dormía al revés; causando risa porque hace mucho no dormíamos de esta forma donde no fue una noche, si no varias que dormimo







