Mundo de ficçãoIniciar sessãoHabían pasado las dos horas aproximadas o eso creía debido a que no se podía medir el tiempo estando encerrado y a oscuras. Solo sabía que tenía dolor, que mi ropa se había manchado de sangre porque no había logrado colocarme un papel higiénico antes. Sentí cuando abrieron la puerta, cegando la luz del exterior, me miro con asco y me paso un nuevo pantalón con unas toallas intimas; había caído ahora sí







