Internamente, una voz pareció susurrarle que no, que ese no era el momento para huir, que en realidad nunca existiría tal oportunidad.
Consciente de eso volvió a mirar a su antiguo amigo, él le devolvió la mirada con la misma intensidad, en realidad parecía que nunca había dejado de observarla.
Era un momento extraño. La distancia que los separaba parecía tan corta, pero al mismo tiempo era como si existiese un abismo que impedía el reencuentro. Y ese abismo estaba justo allí, sosteniéndola d