Me fui a casa caminando ese día ¿Cuánto más podría negarme a los deseos que carcomen mi alma? Olesia me ofrecía un encierro que sentía particularmente liberador. Por otro lado, estaba mi vida en libertad, tan limitada por la escasez de dinero y de parejas buenas, ya estuve bajo el yugo de una chica, Veronica… Si estuve atrapado en esas horribles condiciones ¿Por qué no hacerlo ahora bajo el poder de una que realmente valiera la pena?
La noche me envolvía en esas calles infinitas que llevaban de