Mundo ficciónIniciar sesión(…)
—¿Dónde estamos? —pregunto en el instante que el sexi detiene el auto.
Mis ojos brillan y se agrandan al ver la inmensa playa, ¡estamos en la playa! ¿Por qué me ha traído aquí? Frunzo el ceño y lo volteo a ver esperando una respuesta de él, dado que no es momento de dar un baño en







