Leah sonrió mientras lo observó caminar lentamente en dirección a la cama y volver a unir sus labios con los suyos le entusiasmaba. Podía notar su lengua bailando junto a la suya en un sinfín de sensaciones que le provocaban ese ardor creciente en su estómago y ascendiendo como si estaba a punto de caer profundo. Le deseaba como nunca imagino desear a un hombre. Ambos anhelaban cada caricia cada roce que les hacía despertar ese deseo.
Había algo en su esencia, en su mirada, en su forma de toca