Leah sonrió al pensar en la madre de Fabio, le hubiera gustado conocer a una persona con una mente tan profunda pero siempre destellando a lo positivo.
—Algo extraño, creo que mayormente las personas le temen a no encontrar la plenitud de tener todo lo que desean o a la muerte — cruzo las piernas sobre el asiento del auto y recostó su cabeza sobre este, jugueteo con su teléfono—¿Por qué vinimos aquí?
Él miró al frente el panorama, la cuidad completamente llena de luces.
—No sé, hace mucho tiemp