Si la vida para Flora es muy difícil y complicada en ese momento de su vida, Emily vive una situación doblemente difícil y complicada.
Mientras atraviesa las puertas giratorias del edificio Emily se muerde fuertemente los labios para controlar las lágrimas de coraje que amenazan con derramarse por sus mejillas.
La super enfadada chica no quiere que Ryan la vea llorar esa noche.
Emily pone una sonrisa cansada en su rostro cuando llega hasta Ryan para saludarlo con un beso efímero en la mejilla.