POV REBECCA
Pasaron casi dos semanas que no hablo ni veo a Luciano, me encuentro en casa deprimida, no hago más que llorar y dormir, por supuesto deje de ir a trabajar. Los primeros días intenté llamar y buscar a Luciano sin resultado. Hasta que desistí, dándome cuenta que necesitaba su espacio, está enojado, dolido, decepcionado y tiene toda la razón. Me mantuve en casa con la esperanza que luego de que pasaran los días me buscaría para que le diera una explicación pero... eso no sucedió. Cubr