Audrey veía a su hija y buscaba parecidos con alguien, pero la niña era su retrato. Comparar una imagen de ella siendo tan pequeña y una de su hija no mostraba diferencias. Salvador había intentado abordar el tema de la concepción de su hija, pero siempre que lo intentaba era interrumpido. El siempre decía que era el padre de la pequeña y Audrey sonreía con amor porque creía que la quería como su propia hija.
El único temor de Audrey era que apareciera el desconocido padre de su hija y golpear