Especial Cap. 24
Un nuevo día
El sol se alzó, calentando las hojas y las flores del jardín. El rocío, junto con el fresco rocío del jardinero, se evaporaba lentamente en el aire matutino. Las mariposas danzaban de una flor a otra, brillando doradas bajo la luz.
Por fin había llegado el día de la fiesta que su suegra había preparado con tanto esmero. Cuando Livia descubrió que había sido ella quien organizó todo, la emoción le llenó el pecho y no pudo evitar agradecerle con los ojos húmedos.
—Oh, no es nada. No