Mundo ficciónIniciar sesiónSOFIA
El silencio era una herramienta, y últimamente había aprendido a usarla. Facilitaba moverme por la casa. No porque los guardias se hubieran relajado —nunca lo hacían—, sino porque la fricción entre el entorno y yo había desaparecido. Ya no había discusiones agotadoras que preparar, ni tensión que calcular antes de entrar en una habitación. Me había convertido en un fantasma dentro de la m&aac







