SOFIA
El cambio ocurrió de la noche a la mañana. Un día participaba activamente en las discusiones tácticas; al siguiente, volví a estar bajo control. No fue un bloqueo total, pero sí lo suficiente como para notarlo. Lo suficiente como para doler.
Me di cuenta durante la reunión informativa matutina sobre operaciones. La sala de estrategia ya estaba llena de actividad cuando llegué, con analistas moviéndose entre las estaciones de vigilancia y coordinadores revisando los sombríos informes de pr